sábado, enero 27, 2007

Un día en donde todo lo era y nada lo parecía, sentí el desgarro de aquel que naufraga sin ni siquiera haber zarpado o como aquel que va caminando sobre las nubes y al siguiente paso choca contra la acera de enfrente. Recuerdo que el golpe me dolió – ¿Cuántos golpes no he recibido últimamente? - minutos más tarde, me subí al bus del boulevard de los sueños rotos, y le pregunté amablemente al conductor si ese bus pasaba por Calle Melancolía, y tan amablemente como yo le pregunté, asintió.
Recorría barrios mientras oía en la emisora la Canción de las noches perdidas
Llegué a mi calle, abrí la puerta, y encontré simplemente camas vacías

AHORA QUE….

2 comentarios:

Amorexia dijo...

Ya volvi dijo un tipo que nunca fue a ninguna parte...

yo te digo... que vacia es la luz de los faros de el que sue;a con la libertad!!!

Afrodita dijo...

que bonito post este....no lo habia leido, bonito, bonito...