jueves, agosto 09, 2012

II

Inédito... así está lo que siento por tí. No inconcluso, no confundido, simplemente inédito como el atardecer que no veremos mientras te tomo de la mano y no sé si mirarte a ti o a él. Las hojas secas de este Agosto que se lleva con su viento más de una canción, se quedarán sin pisar, ya no serán dos pares de zapatos, será únicamente uno, y yo ahí sentiré con más fuerza tu decisión.

No pretendo estar triste, pero duele no tenerte como en mis sueños dormidos y despiertos te deseo.

martes, agosto 07, 2012

La Chavela

"Yo soy una de esas gentes que prefiere amar a que la amen".

Adiós? Noo, nunca se dice adiós. Se dice: Te amo

jueves, agosto 02, 2012

I

La alarma sonó anunciando el día que no daba espera, porque así lo queríamos. El pan y el café quedaron en la mesa "No tengo apetito mamá". Salí de mi casa sin ataduras, traté de dejar el corazón en el colchón, como creí que era lo mejor, pero no hubo trato, se fue conmigo. Así pues ibamos los dos aferrados a una canción "Mi corazón sólo piensa en ti, sólo llora por tí, sólo sufre por ti!", y a un pañuelo que ya no resistía más las lágrimas, incluso le escuché pedirle a las gafas que retuvieran más las lágrimas, pero éstas estaban tan empañadas, tan desgastadas, que tampoco a ella se les podía culpar. Caminé, paso lento, ya no quería verte, no quería que me vieras así, derrotada. Escogí el sitio perfecto para verte llegar, caminando, esperé lo suficiente para calmarme y que no me vieras tan mal. Te vi caminando, botas cafés, pantalón gris, camisa beige, gafas rojas, mirada triste. Te veías divina, caminabas hacia mi, y yo me paré para poderte abrazar, quise quedarme en ese abrazo, pero no se pudo, el tiempo no da espera, pensé. Te veías diferente, triste, por un momento llegué a pensar que no eras la misma de la que me había enamorado, pero ese pensamiento no abarcó más de un minuto en mi cabeza.
El ruido me abrumaba, lo notaste, "quieres que vayamos a otro lugar?", instantáneamente dije que sí, que quería una terraza, quería aire, quería tratar de respirar. Mil cosas se me pasaron por la cabeza, no te hablaba, me sentía tan mal, que me esforzaba por no llorarte. Nos paramos, subimos escaleras, yo sentía que las bajaba. Te regalé "un corazón en forma de balón de fútbol", lo tomaste, yo ahí te quería decir tantas cosas pero no las dije, estaba abrumada. Seguíamos caminando, yo muy muy lento, como si de esa manera lograra tenerte, muy lento, una pared se atravesó entre tu y yo, y sonreí con ironía y dije "ves? así es!". Así es, estás a mi lado, pero entre tu y yo hay un muro, algo que no sé de dónde carajos salió, pero ahí está, eso me dolió. Llegamos a la terraza, pequeña para todo esto que estábamos sintiendo.

Hablamos de lo que querías, de cómo estabas, del por qué te sentías perdida. Trataba de entender tus palabras, lo trataba, y me seguía esforzando por no llorar, por no sufrir, por no ahogarme. Te entregué los besos de colores que tenía en remojo, iban ahora con tan diferente mensaje, tan extraños a como cuando los coloreé. Tu me regalaste algo muy bonito, una piedra que habías encontrado en tu Excursión, y música, qué regalo, porque sé lo importante que es la música para tí.
Seguimos hablando, hasta que nos abrazamos, y te atacaste a llorar, te abracé muy fuerte, para que notaras que estaba ahí contigo y que siempre lo iba a estar "antes de ser mi novia, fuiste mi amiga", te dije, y yo jugaba a hacerme la fuerte. "Nunca lloras conmigo, y eso me duele aún más", me dijiste, yo te expliqué que no quería que me vieras mal porque sé que te dolería, pero no aguanté y ahora la terraza pequeña se convertía en un mar de lágrimas tuyas y mías. Te abracé muy fuerte, y lloré como si no hubiera mañana, como si ahí te hubiera dejado, hubiera dejado a mi Bonita, la novia, claro, porque tú - y es mi esperanza en este momento - seguirás a mi lado.

"Me acompañas al Barón? allá tengo clase", acepté, te miré a los ojos, los míos tenían tanta tristeza, estaban tan ahogados, el ascensor me parecía más chico aún después de todo lo que tenía en mi cabeza, y de esa presión que tenía en el corazón. Caminamos de nuevo, lento, yo llevaba el paso, tu ibas a mi lado, mirándome todo el tiempo desde que te vi caminar hacia mí, y yo no podía sostenerte la mirada más de 10 segundos, no quería que vieras aquella mirada tan desolada. Llegamos a tu salón, esperamos, me quedé mirándote, y me dijiste "qué?" y te respondí "nada, que Te Amo!", noté tu impotencia, y tu no sé qué decir, te sentí afanada, intranquila con lo que te dije, no lo esperabas, lo sé, pero también sabía que querías decirme que tú también, pero no lo viste adecuado, sólo me abrazaste y te despediste para entrar a tu clase.

Desde ahí no me he encontrado con esas botas cafés, pantalón gris, camisa beige, gafas rojas, y esa mirada triste.

miércoles, agosto 01, 2012

¿?

Los ojos se conforman con lo que está un poco más allá de la punta de su nariz. No miran, simplemente  caminan hacia la tormenta que un día fue el día más soleado que vió, pero como se dijo anteriormente, no miran, caminan. El rumbo? incierto, las ganas? lejos, el corazón? quebrado, el alma? perdida y nublada, las gafas? empañadas, las lágrimas? latentes, la tristeza? presente, la ilusión? secuestrada, tú? sin mi, y yo? sin tí...

Trozos en la basura

Echo a la basura las partes de letras que quisieron componerte una canción, una canción de amor. Revisé la bolsa y se marchitaron, los hongos se las llevaron y no pude hacer nada para que esto no sucediera, es blanco el hongo, es blanco mi corazón en este momento,  no niego que no fue fácil dejarlas caer una por una a la basura, dejar ahí trozos de partes que pudieron ser mi más bonita canción para tí!

martes, julio 31, 2012

Perdón

No sabes como odio noches como estas, en la que me las doy de valiente, y me pongo a leer letras muertas, y dicen que recordar es vivir y sonreír, pero con esto no puedo, ni valiente, ni sonrisas, ni vivo con esto que leí.
Me arrepiento del daño que te hice, de esas palabras que no soy yo, o no la yo de la que pudiste enomorarte en ese momento, me arrepiento de lo que usé para hacerte daño, de los insultos que no sólo destrozaron tu amor, sino que desgarraron mi alma, aún la desgarran, cuando en noches como estas los recuerdo, y no puedo contener las lágrimas. Mi intención - como la de toda persona enomorada - jamás fue hacerte daño, pero terminé haciéndolo, y me duele, me dolió, me duele y me dolerá, porque borré con eso, noches y días de colores, los opaqué con mi mal caracter y mi rabia reprimida, y mis tormentos y videos.

sábado, febrero 18, 2012

Trasn-ocho-diez-once-doce-una-dos am

- El viento no movió la arena, mi viento se volcó en el intento // La mitad de la carretera quedó sin pavimentar, y aún no entiendo por qué caminé por ahí, es como la mujer que camina por un callejón oscuro aún sabiendo que pueden robarle, así suele ser mi voluntad, tonta y obstinada...

Como el que quiere medalla de oro si llegó de tercero, así es... ingenuo y estúpido
Como la mujer que está en el parque con una docena de margaritas diciendo - para ella - Me quiere, no me quiere, me quiere no me quiere... brutalmente enamoradiza

Como el que regala la luna al que no la quiere, o al que sin importarle se la recibe... poeta maldito

martes, febrero 14, 2012

Futuro inmediato?

Te llamaré, dejarás que timbre dos veces el teléfono, te diré la hora y el lugar donde te veré, me escucharás atenta y tomarás nota, colgaré el teléfono. Llegarás al sitio, te sentiré aún sin verte. Vestiré de azul, vestirás de verde, cantaré alguna canción, te sorprenderás, te miraré a los ojos, suspirarás, te sonreiré con la mirada, suspirarás de nuevo, callaré el ruido, lo notarás, daré tres pasos hacia tí, tú incrédula retrocederás dos, daré un paso más, estarás un paso más cerca a mi, cogeré tu mano, agacharás la cabeza, tomaré tu cara, levantarás la mirada, acercaré mis labios a los tuyos, te sonrojarás, te besaré, me besarás, te volveré a besar, me tomarás de la cintura, te sujetaré delicadamente el cuello, te pegarás más a mi, sentiré tu corazón palpitar, palpitará aún más fuerte tu corazón, despegaré mi boca de la tuya, te morderás el labio inferior, sonreiré pícaramente, tímidamente sonreirás, no diré ninguna palabra, escucharás atenta lo que quiero decir, te tomaré de la mano, me apretarás fuerte, no te dejaré ir, no me dejarás ir, te preguntaré "a dónde quieres ir?", me responderás "a donde tu sueño y el mío sean uno solo"...