miércoles, junio 13, 2007

11 - JUN - 07

Te conté que ese día vi las estrellas?? no en el cielo, sino en el techo del cuarto donde hicimos el amor






No me abandones, Te adoro!

6 comentarios:

melli dijo...

¿Quién osa abandonar al mismísimo amor?

Interminables son los placeres del que ama, indescifrables son los colores del corazón abundante en sueños, en ilusiones trastocadas en roces de pieles.

Mistress, vuelve, reacomódate en tí misma y ámate, deséate,
alumbra tu bella alma con luces ilusivas, saboréate a ti misma y encontrarás que él placer está en ti... y que el ruego sea de los demás.

Besos linda.

Clementine dijo...

Yo estoy en total acuerdo con Melli...será porque ando melanculiada por estos días, no lo sé. (en otras circunstancias creo que pensaría igual que tu)

Y es extraño lo que diré, (por razones que prefiero callar) pero es tiempo de detener el tiempo,y mirar desde afuera, al lado de las estrellas...que nos ofrece el mundo, y que merecemos realmente...( y que no, claro esta)

Me enredé un poco biologa, espero que me entiendas lo que quiero decir, sino...echame un fonazo y te explico jaja..te quiero

Anabella dijo...

leí este post, simple y sincero.. me acordé de los primeros de aquel otro blog que ahora parece tan lejano...


y... es esperanzador...claro que a veces.. que poca prisa se da el amor...

Se feliz, enamoráte!

Maga dijo...

Que lindoooooo!!!!

Simple, bello... sonreí con este post!

Un abrazote!

Not The Good One dijo...

¿Y eso? ¿Tenías de esas pegatinas que brillan en la noche?

Princesa Vampira dijo...

jejeje por el comment de not the good one...
pero por tu post tengo q decir que el cielo y las estrellas solo son alcanzables por los astronautas, los satélites y los amantes que se dejan envolver por la locura y el desenfreno...

Que bendiga Dios a la mujer que me ha hecho ver las estrellas, con la que subo abrazada al cielo...